Lleno, por favor

Se echó el telón de la temporada 2017-18. Mientras los clubes anuncian renovaciones, fichajes y bajas, en Futsal Corner hacemos un repaso a una temporada espectacular en la que los grandes triunfadores, más allá de equipos, han sido los pabellones. El WiZink Center de Madrid, el Príncipe Felipe de Zaragoza o los desplazamientos masivos de Jaén, incluido el traslado en semifinales a Granada, han sido claves para una temporada histórica.

A veces puede resultar hasta incómodo insistir en lo importante que es un deporte como el fútbol sala. Para el aficionado medio al fútbol, baloncesto o tenis (por citar tres deportes más seguidos en España que el futsal) el pensamiento es muy simple: si mi deporte tiene más cobertura y mueve más dinero, será porque se lo merece. ¿Y quién se atreve a llevarle la contraria?

Podríamos sin embargo posicionarnos en el extremo opuesto y agradecer que tenemos partidos en abierto y en plataformas de calidad, además de los partidos retransmitidos en streaming (no tantos como prometió la LNFS antes de comenzar la temporada, pero gracias a los esfuerzos de algunos clubes como Jaén y el acuerdo con LaLiga4Sports, algo se ha mejorado). Un aficionado al piragüismo, al pádel o al waterpolo podría decir “estos del fútbol sala se quejan de vicio, con todo lo que se retransmite”. ¿Y quién se atreve a llevarle la contraria?

Así que mejor centremos el tiro en presumir de conseguir unos aforos excelentes en todo tipo de pabellones, algo con lo que todo el mundo (y primero que nadie Javier Lozano, auténtico triunfador de la temporada) soñaba, pero ni el más valiente se atrevía a soñar.

WiZink Center, un órdago a la grande

Todo comenzaba en el verano del año pasado, con una primicia de LPNSM: la sede de la Copa de España para 2018 sería Madrid. La capital acogía por primera vez un torneo de tal envergadura. Lo más cerca había sido Torrejón de Ardoz (2000) y Alcalá de Henares (2013). El recinto daba miedo: el WiZink Center, antiguo Palacio de los Deportes.

Daba miedo porque nunca se había disputado un torneo oficial en territorio español con un aforo tan grande. Javier Lozano lanzaba un órdago a la afición: “si queréis al futsal, demostradlo llenando un pabellón de más de 10.000 espectadores de aforo”. Y vaya si lo consiguió: una imagen inmejorable durante los cuartos y semifinales coronados con una final perfecta para la organización; por un lado, Inter como “local”, y por otro, un Jaén que ya había demostrado en 2015 su capacidad de mover a la afición jienense. Había nacido la “Marea Amarilla”, que conquistaría Madrid durante tres días. Espectáculo deportivo al margen (que vaya si lo hubo) en las gradas el colorido lo pusieron los más de 5.000 lagartos. Un éxito del que todo el mundo del fútbol sala se congratuló, coronado con los datos de la valoración económica, que superaron los diez millones de euros por primera vez en la historia. Pero no sería el único.

A partir de ahí, la locura

Con el recuerdo del WiZink, apenas un mes después nos encontrábamos con la segunda gran sorpresa: la Final Four de la UEFA Futsal Cup se disputaba en Zaragoza, en el Pabellón Príncipe Felipe. Gracias a la presencia de dos equipos españoles (Inter y Barça), la cercanía física de un tercero (Sporting de Portugal) y la presencia de muchos españoles en el cuarto (Gyor de Hungría), se volvieron a vivir imágenes espectaculares, colgándose una vez más el “No hay billetes” en semifinales y final. Una vez más se superaban los 10.000 espectadores.

Y como si se siguiese una tradición de nuevo cuño, cambiábamos de mes en el calendario, pero no de éxito. La final de la Copa del Rey se llevaba a Cáceres, al Pabellón Multiusos, con un aforo superior a los 5.000 espectadores. Una final que había vivido años atrás escenarios como Águilas, con capacidad para 900 aficionados, se aprovechaba de la Marea Amarilla para llevar la final a un gran escenario. Los jienenses no defraudaban y formaban una hilera casi infinita de autobuses que invadieron las carreteras españolas, salvando los menos de 400 kilómetros que separan ambas ciudades, para arropar a su equipo en otra imagen para la colección.

Y llegaron los playoff, con Jaén una vez más erigido en protagonista. El Jaén-Inter de semifinales no podía disputarse en La Salobreja, por problemas en la infraestructura para albergar las cámaras de TV. El desplazamiento a Granada, lugar escogido para la disputa del partido, supuso una nueva oleada de amarillos viajando para alentar a su equipo.

Ganó Inter, y ganó Barça a ElPozo. La final se fue a cinco partidos. El espectáculo deportivo ya sabemos lo que dio de sí. En las gradas, ni Torrejón ni Barcelona fallaron: el Jorge Garbajosa presentó lleno absoluto los tres partidos. Los dos del Palau batieron el récord de espectadores, superando incluso el aforo habitual del baloncesto.

Si deportivamente los grandes triunfadores fueron Movistar Inter y Jaén Paraíso Interior, en el aspecto institucional los vencedores somos todos los aficionados al fútbol sala. Con estas imágenes de los pabellones llenos cae el telón. El deseo de que la imagen se repita a partir de septiembre lo tenemos asegurado: la Supercopa de España enfrentará a los dos grandes triunfadores de la temporada que acaba de cerrarse. El escenario es habitual: el Quijote Arena de Ciudad Real, y sus 5.863 asientos, están esperando.

 

Imágenes: Javi Rodríguez (@javiiirodriguez)

Autor: Dani López. Director de Futsal Corner (en Twitter: @gremtplu)

¿Qué te ha parecido el artículo? ¡Coméntalo! ;)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.