Copa del Rey 2016: Palma Futsal hace historia

El pasado sábado 5 de mayo tuvo lugar la Final de la Copa de SM el Rey. En el Pabellón de Cáceres se vieron las caras F.C. Barcelona Lassa y Jaén F.S. Paraíso Interior. De nuevo una final que enfrentó a uno de los tres grandes contra uno de los aspirantes a romper con ese triunvirato. Y es que, en los últimos años, la Copa del Rey siempre ha traído duelos de este tinte: en 2015, Movistar Inter-Marfil Santa Coloma; en 2016, ElPozo Murcia-Palma Futsal y el pasado año, ElPozo Murcia-Magna Gurpea.

En todos estos enfrentamientos, el grande ha salido victorioso siempre y finalmente ha levantado el título. Pero si echamos la vista atrás, en Sevilla, Palma hizo historia. No solo por meterse en su primera Final, sino por el cómo. Os invitamos a revivir esta historia marcada por la épica.

En la temporada 2015-2016, el Palma Futsal ya se había ganado el cariño y la pasión de la isla y su ciudad. Superando cualquiera de las expectativas y teniendo en cuenta la situación del deporte balear (el histórico RCD Mallorca sumido en el pozo de la Segunda División, el club de básquet Bahía San Agustín luchando sin éxito por el ascenso a ACB…), Palma se convierte en el máximo exponente en deportes de equipo en Baleares.

El inicio: Pallejà y Valdepeñas

El camino hacia la Final empezaba lejos de casa, con un asequible partido de dieciseisavos, contra el Pallejà que finalmente Palma ganaría por 1-7. Los de Juanito cumplieron y no se dejaron sorprender, sentenciando la eliminatoria en los primeros minutos de partido con un hat-trick del pívot, Bruno Taffy.

Tras el gran dominio mostrado y el buen partido de los baleares, ahora esperaban que rival les depararía el sorteo para enfrentarse en octavos. El azar de nuevo les enviaría lejos de Mallorca, se enfrentarían al FS Ciudad del Vino en Valdepeñas. Pero el ‘handicap’ de jugar lejos de casa no les impediría luchar por su meta: llegar lejos en esta competición.

El 13 de octubre ambos equipos se verían las caras. Palma saldría victorioso de un sufrido partido, pues no sellaría su cuarta clasificación para los cuartos de Copa del Rey hasta el final del partido. De nuevo Taffy pondría el 0-2 en el último minuto de un encuentro marcado por la falta de acierto de cara al gol y el buen trabajo defensivo de Palma.

Noche épica en el Jorge Garbajosa

Tres días después, con los hombres de Juanito ya clasificados en cuartos, mientras Palma entrenaba en Son Moix reciben la noticia de que su rival para la próxima ronda será Movistar Inter. Y, por si fuera poco, de nuevo como visitantes en el Jorge Garbajosa donde hacía más de dos años que Inter no conocía la derrota. Tanto plantilla, como directiva y cuerpo técnico se plantearon que a partido único todo podía ocurrir.

Llegó el día del partido, Palma necesitaba algo más que un buen partido. Y así fue, Palma tiró de épica y ganó por 1-2 a uno de los mejores equipos de Europa.  Una eliminatoria con tintes de epopeya, los palmesanos empezaron perdiendo desde el minuto 1 pero aguantaron el resultado para llevarse el billete de las semifinales en los últimos cinco minutos.

La clave de la victoria palmesana estuvo en la capacidad de sufrimiento de los de Juanito y el juego de cinco. Con el portero-jugador, Palma cambió totalmente el partido. Primero Vadillo empataba el partido cuando restaban 5 minutos para el pitido final. La ambición de Juanito fue mayor que el conformismo y mantuvo el juego de cinco, incluso sabiendo que con el empate se marchaban a la prórroga. Cuando a penas quedaban segundos, Inter cometía falta al borde del área. Pizarro y Vadillo se posicionaban para disparar, finalmente el primero sería el encargado de chutar a puerta. El tiempo se paraba y el zapatazo de Pizarro obraba el milagro. Palma Futsal, tras una noche mágica, ganaba a Movistar Inter y se metía en semifinales de Copa del Rey.

Celebración del equipo tras lograr vencer a Inter

Barcelona: sigue el sueño

A principios de temporada se habían marcado el objetivo de llegar a semifinales, lo que no esperaban era hacerlo de esta forma (ganando a Inter en su casa). A partir de esa hazaña, Juanito y José Tirado no quieren que la hazaña se quede ahí, quieren hacer historia.

De nuevo mediante sorteo conocerían a su rival en semifinales (ElPozo, Barcelona o Ribera Navarra). La suerte, otra vez, daría la espalda a Palma que se enfrentaría a los catalanes. Pero la épica del Jorge Garbajosa y los buenos números en Liga, hacían creer a la plantilla y a toda la isla.

El primer partido de la eliminatoria se jugaría en el Palau. Los jugadores de Palma, con ganas de engrandecer su participación en esta Copa, pero con los pies en el suelo se exigían un resultado corto para que la eliminatoria se decidiera en Palma.

Batería perseguido por los ‘hombres de la Copa’

Y así fue, el equipo mallorquín parecía que estaba lejos de encontrar sus límites y demostraron sus intensiones en los primeros minutos. De nuevo gol de Pizarro que adelantaba a los suyos con una jugada a balón parado.

El Barça se incomodaba ante la muralla balear, liderada por Nico Sarmiento desde la retaguardia. Pero al Barcelona le bastó con aprovechar un error en la salida de balón de Palma. Lin no perdonaba y ponía el empate en el marcador.

En la segunda mitad se vería una nueva versión de Palma, supeior si cabe. Dominando y encerrando en su campo a todo un F. C. Barcelona. Ese esfuerzo, sacrificio y valentía mostrado por los de verde tendría su recompensa. Taffy, tras una jugada embarullada de la que saldría trastabillado, ponía el 1-2 en el marcador. Con este gol, Palma se hacía con el partido de ida y se encomendaba a mantener el resultado en Son Moix.

Ganar en casa de Inter o ganar en casa del Barça no es nada fácil, pero estos guerreros fueron capaces de conseguir ambas proezas en apenas 15 días de diferencia. Fue en ese momento cuando se vieron capaces de conseguir todo aquello que se propusieran.

Pero no todo era felicidad y confianza en Palma, el hecho de que la vuelta de las semifinales se jugara tres meses después de la ida les hacía dudar. Daba la sensación de que ese día nunca llegaba.

El equipo de la capital mallorquina se citaba con la historia en un partido que le daba la posibilidad de meterse en su primera Final. Los baleares se ‘hacían mayores’. El esperado día llegó, y con ello la ansiedad y la ambición que merecen partidos de esta magnitud. Si Palma quería estar en la Final, tenían que hacer algo nuevo, algo distinto a lo hecho hasta el momento.

La afición respondió, siendo un martes laboral y que se jugaba un Arsenal-Barça de Champions, consiguieron llenar Son Moix con 3.850 personas. Dato histórico (hasta ese momento) en el Palau Municipal d’Esports de Son Moix. La afición estuvo metida en el partido desde el minuto 1, algo hacía pensar que estaban ante una noche grande.

Los primeros minutos del enfrentamiento, Palma se encontraba en estado de gracia y sus llegadas llevaban peligro siempre. Tal era la superioridad que se veía sobre el parqué que ni los propios jugadores locales eran capaces de comprender tal dominio. Esto provocaría que el Barça tuviera que frenar a los mallorquines con juego físico.  Minuto 4, de nuevo una falta, de nuevo Pizarro sería el elegido para disparar, de nuevo Pizarro adelantaba a los suyos. El gol desataría la locura en Son Moix.

Pero el equipo mallorquín sufriría una desconexión y contra el Barça, se paga caro. Una paralela a Tolrà, que el cierre catalán no desperdiciaría y pondría el uno a uno en el marcador. El empate supondría un jarro de agua fría para Son Moix, que quedó silenciado. Pero los de verde no bajaron los brazos y retomaron las riendas del partido. Y con ello, Taffy se encargaba de poner el 2-1. Las ofensivas catalanas obligaban a Nico a mostrar su mejor versión. El meta argentino no falló.

En la segunda mitad se repitió el guion. Un inicio muy fuerte de los de Juanito, que de nuevo agobiaba a los de Marc Carmona. Y como en la primera mitad, terminaría provocando una falta en la frontal que favorecía a los de Palma. Esta vez sería Vadillo el encargado de chutar. Sería el gran capitán del conjunto mallorquín el encargado de perforar la portería de Paco Sedano y poner el 3-1.

Celebración del gol de Pizarro

Pero otra vez la pegada culé se impuso y recortó distancias. Con el 3-2 en el marcador, Marc Carmona se veía obligado a arriesgar con portero jugador.  Daba la sensación de que no tardaría en llegar el empate, pues el asedio catalán no daba tregua a los locales. Pero tras una gran parada de Nico, Joao se haría con el balón y materializó el 4-2.

Restaban 3 minutos, Palma estaba con 5 faltas. Tras una serie de decisiones polémicas, el Barça se vería con posibilidades de reducir la renta de la que gozaba Palma gracias a un doble penalti. Pero un increíble Nico Sarmiento no daría pie a las esperanzas de remontada de los catalanes.

Minuto después, Wilde acercaba al Barça en el marcado y ponía el 4-3. El partido estaba en manos de los de Carmona que gozaban de sus mejores oportunidades. Una jugada polémica mandaba al Barcelona al punto de 10 metros.  Si Batería marcaba, los culés solo necesitarían un gol más para estar en la Final.

Una sonora pitada buscaba desconectar al brasileño, que cogía carrera para chutar. Se hacía el silencio en Son Moix, solo estaban Batería, el balón y Nico. El silencio se transformaría en euforia ante la enésima parada del meta argentino. Los últimos minutos fueron un asedio azulgrana. Los jugadores de Juanito tapaban y despejaban cada balón como bien podían.

Todo sufrimiento tiene su recompensa y el pitido final ponía a Palma Futsal en la gran Final de Sevilla. Palma escribía la mejor página de su historia, la isla enloquecía, la ciudad sonreía.

Y mientras todo era éxtasis y celebración a pie de campo, en la grada se podía ver a José Tirado, el ‘arquitecto’ de este proyecto, observando todo lo que sucedía y tratando de asimilar lo conseguido.

Duro final para el sueño balear

El tándem equipo-afición los había llevado lejos, pero no iban a conformarse con eso. Habían eliminado a Inter, habían eliminado al Barcelona, ¿Por qué no a ElPozo? Toda la isla esperaba el 7 de mayo. Tras una inmensa movilización, Palma no viajaba solo a Sevilla. Le acompañaban más de 2.000 gargantas que cumplirían aquello que dijo Juanito: “Donde no llegue este equipo, llegará la afición”.

Imagen de los 2.000 aficionados que viajaron a Sevilla.

El encuentro prometía, dos aficiones volcadísimas y que no paraban de animar. Ahora era el turno de los jugadores. En una Final inédita de la cual saldría un nuevo campeón de Copa del Rey: Palma Futsal o ElPozo Murcia FS.

Los murcianos tomaron la iniciativa y no se cesarían en su propósito hasta conseguir el gol. Hasta el momento Nico Sarmiento estaba demostrando sus grandes dotes, pero poco pudo hacer ante el disparo de . El partido se transformaría en un intercambio de golpes constantes, quedando Nico y Fabio como grandes protagonistas de los primeros 20 minutos. Gracias a ellos, el partido se fue al descanso con 1-0 en el marcador.

Tras el descanso, Palma se transformó. Salió con el cuchillo entre los dientes y los de Duda lo notaron. Primero Taffy ponía el empate en el Pabellón San Pablo de Sevilla, tras una gran jugada de Sergio. Cinco minutos después se intercambiaban los papeles y era Taffy quien asistía para que Sergio adelantara (2-1) a Palma en la Final.

Cuando Palma acariciaba ya el título, Álex Yepes puso el empate a falta de 6 minutos del final. El tanto del de Cieza fue un duro golpe del que los mallorquines no se recuperaron con facilidad. El marcador no se movió más y la Final se fue a la prórroga. Aquí fue cuando Palma decidió que, si tenía que morir que fuera matando. Y empezó a dominar de nuevo en el partido, obligando a Fabio a salvar a su equipo. Cuando todo apuntaba a que el título se decidiría en los penaltis, apareció Miguelín. No podía ser otro, el ala mallorquín, criado en Fisiomedia Manacor (actualmente Palma Futsal), decidió el partido con una jugada personal a falta de 26 segundos del final de la prórroga.

Pizarro, Tomaz y Vadillo afectados por el cruel final.

Con el pitido final, ElPozo se proclamaba campeón de Copa del Rey. El destino le guardaba un final trágico y cruel a Palma Futsal y a sus aficionados. Palma tuvo a los murcianos contra las cuerdas, pero no bastó para hacerse con el título. El equipo balear perdió la primera final que disputaba, pero se ganó el respeto de todo amante del fútbol sala. El duro final no borraba todo lo hecho durante la temporada en Copa del Rey, eso ya era historia del club balear. Y es que hay un antes y un después tras lo acontecido. Veremos si el fútbol sala les brinda otra oportunidad en el futuro, porque este deporte les debe una a los guerreros mallorquines.

Imagen principal: Palma Futsal

Autor: Gabriel Izcue

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