La importancia de la prevención de lesiones. Parte II

Segunda parte de esta serie de artículos para la prevención de lesiones. En la primera estuvimos hablando un poco del Core, en esta ocasión vamos a hablar de un concepto muy interesante que está en el desconocimiento de muchos entrenadores. Ejercicios que ayudarán, entre otras cosas, a las articulaciones a estar más fuertes y más preparadas para el esfuerzo físico: la propiocepción.

¿Qué es la propiocepción?

La propiocepción es un sentido. Informa al organismo de la posición de los músculos y tiene capacidad de sentir la posición relativa de partes corporales contiguas.

La propiocepción regula la dirección y el rango de movimiento. Permite reacciones y respuestas automáticas, interviene en el desarrollo del esquema corporal y en la relación de éste con el espacio.

Otras funciones en las que también actúa:

– Control del equilibrio.

 

 

– Coordinación de ambos lados del cuerpo.

– Mantenimiento del nivel de alerta del sistema nervioso.

– Influye en el desarrollo emocional y del comportamiento.

¿Qué conclusión podemos sacar de esta definición?

Resumiendo, la propiocepción es el sentido de la percepción de la postura y el equilibrio, informa de la posición de los músculos, así como de la ejecución de los movimientos. Trabajarlo también ayuda a que el cuerpo responda recuperando la postura ante situaciones imprevistas de desequilibrios.

¿Cómo se trabaja la propiocepción?

El trabajo es sencillo y consiste en ejercicios para someter a los músculos y articulaciones a pequeñas dificultades como, por ejemplo: desequilibrios, ejercicios en superficies inestables o con ojos cerrados, etc…

Siempre el trabajo debe ser progresivo, es decir, empezar con tareas simples con nuestro propio cuerpo, con equilibrios y, a partir de ahí, meter tareas más complicadas, con ojos cerrados, superficies inestables, etc…

Pese al desconocimiento de muchos entrenadores, hay multitud de información y ejercicios que podemos buscar por internet y acoplarlos a nuestro deporte, metiendo balones y/o diferentes objetivos.

¿Cuándo es bueno trabajar la propiocepción?

Yo siempre lo meto al principio de las sesiones en las que lo trabajo, antes del calentamiento o después de alguna pequeña tarea. El cuerpo está fresco y, supuestamente, responderá mejor ante este tipo de estímulos.

Cierto es que, últimamente, pienso en meterlo al finalizarlas, como vuelta a la calma. En ese punto, los músculos están algo más cansados y no debería ser lógico hacer el trabajo en este punto pero, ¿al estar el musculo más cargado, no responderá mejor ante desequilibrios?

Es una duda que tengo desde hace un par de meses. En entrenamientos míos personales hacia mi persona, este trabajo lo estoy metiendo después de un trabajo de fuerza y/o de potencia. En dos o tres semanas el resultado que he notado es bastante bueno.

Al final, mientras se trabaje, y se trabaje bien, pienso que da igual en que momento de la sesión debe de trabajarse.

Conclusión

La propiocepción es un sentido, regula la correcta ejecución de los movimientos de nuestras estructuras articulares, musculares, óseas y tendinosas más propensos a dañarse. Debemos de trabajarlo, no solo para deportistas, si no como tareas habituales y cotidianas en nuestras vidas. Nos ahorraremos muchos sustos y desequilibrios.

 

Autor e imágenes: Dani Molinero (Twitter: DanyMolinero9)

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