La batalla más difícil para Andreu Plaza

Napoleón Bonaparte, famoso estratega que durante una década tomó el control de prácticamente toda Europa occidental y central, dijo que “la batalla más difícil la tengo todos los días conmigo mismo”. Entendía que no solo debía alentar a las tropas, preparar las batallas y adelantarse al pensamiento del enemigo; para vencer, es fundamental tener un carácter fuerte, ser un líder y gobernar con responsabilidad. Algo similar sucedió con Andreu Plaza tras la derrota y eliminación ante Movistar Inter FS.

Para Napoleón, un líder, además de responsabilidad, debe aportar integridad y calma. Tras la Copa de España, dio una escueta rueda de prensa en la que se mostró furioso, seguramente con motivos. No entendía cómo, rematando más de treinta veces entre palos, el partido tuvo que irse a penaltis. Le resultaba incomprensible que les eliminasen, desmereciendo – seguramente sin querer – el mérito de un rival considerablemente inferior que jugó el partido de su vida para derrotar al gigante culé. No aprovechó la derrota para sacar ningún beneficio, olvidando así una parte fundamental de su responsabilidad como gestor emocional de un grupo que estaba tocado.

Sin embargo, tras la derrota por 2-1 en semifinales de la UEFA Futsal Cup (la segunda en cuatro enfrentamientos directos) el discurso fue diametralmente opuesto: felicitó a Inter por la victoria, alabó a sus jugadores y dijo marcharse orgulloso del trabajo realizado. Arrojó luz sobre asuntos que un mes atrás habían quedado en segundo plano, dejando un mensaje esperanzador a los culés.

¿Qué ha cambiado en Andreu Plaza entre una eliminación y otra?

Si bien es cierto que en ambas eliminaciones estuvo presente la falta de puntería, Plaza dio varios pasos dignos de alabar en la dirección que marcaba Napoleón para ser un buen gestor:

  • Reconocimiento de los méritos del rival. El gerundense comenzó la rueda de prensa felicitando al rival. Ese pequeño gesto te honra en la derrota, y enseña a tu público y especialmente a tus jugadores, a saber perder. Demuestra tu grandeza y te hace ganar el respeto del rival.
  • Motivación a sus jugadores. Por incomprensible que resultase la eliminación copera, un líder debe controlar los nervios para invertir la situación. Tras la derrota ante Inter, aprovechó para lanzar un mensaje motivacional a su vestuario: “Hay que levantar la cabeza, nos quedan cosas muy bonitas por jugar y con esta actitud estamos en el camino correcto para conseguirlo pronto”.
  • No escudarse en las excusas. Pese a que el arbitraje fue permisivo en ambos bandos, dejando jugar demasiado al límite, Andreu no quiso utilizar el posible penalti sobre Sergio Lozano para justificar la derrota: Bajo mi punto de vista es penalti claro, pero posiblemente la mano de Adolfo también lo sea, no voy a culpar a los árbitros”. Una nueva demostración de liderazgo: justificarse en el árbitro es, para los entrenadores, eludir su parte de responsabilidad.
  • Mentalidad de equipo grande. Tras perder la primera liga ante Inter (de las dos consecutivas) y quedar el club en blanco por segundo año consecutivo, Andreu pidió tiempo. Estaba formando un equipo y tenía que encajar las piezas para superar a un Inter arrollador. Desde un sector de la prensa se le acusó de poca ambición para un conjunto que había vivido una época dorada entre 2011 y 2014 (tres Ligas, tres Copas de España, dos UEFA Futsal Cup y cuatro Copas del Rey). Sin embargo, algo cambió, intencionadamente o no, tras la semifinal. “Es difícil salir de estadinámica. Hemos coincidido con un Inter dominador, pero estamos llegando a su nivel. Incluso fue más allá, y admitió la obligación de ganar para un club que invierte – y seguirá invirtiendo –mucho dinero en el fútbol sala: “Cada partido tenemos que jugar a ganar. Espero ganar un título, el proyecto lo necesita y confío en que sea este año”.

Como Napoleón, Andreu Plaza parece haber librado una batalla en su interior, de la que sale reforzado pese a la derrota. Ya no hay excusas, ni ruedas de prensa con aire circunspecto. Un 20 de abril, como dirían Celtas Cortos, “los que hay, han cambiado”. Ese nuevo aire de Andreu Plaza es el que necesita el club catalán para volver a la senda de los éxitos. Y no lo duden, lo hará.

 

Autor (texto y foto): Dani López (en Twitter: @gremplu)

¿Qué te ha parecido el artículo? ¡Coméntalo! ;)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.